Maravilloso ese olor que llega tan bien.
En otoño se ponian membrillos maduros en las casas para perfumarlas. Incluso en la ropa.
Gracias por llevarme a ese recuerdo otoñal, Gorka.
Abrazos!!
Buen haiku, Rodolfo. Llegan las sensaciones.
Gorka Arellano escribió: ↑02/Sep/2026 11:38
Descalzo y sin querer
mato una salamanquesa -
Su cola...