Febrero 2010

Haikus destacados por los participantes del foro
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Elías
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Febrero 2010

Mensaje por Elías » 20/Mar/2010 01:02

Llevo un tiempo sin poder comentar en el foro, pero bueno, pago mis involuntarias culpas con unos comentarios a mis siempre queridísima e imperdible sección de “selecciones”. Incluyo 3 haiku de personas que suelen participar el “el buzón del mes” y por el motivo que sea, este mes no lo hicieron (yo seleccioné sus haiku por ellos/a)

Noche de relámpagos
La lluvia achatando
los caballones


Mis primeras lecciones del gerundio en el haiku las tomé de esta haijin. Sigo aprendiendo. Cada haiku es siempre un gran disfrute… y una lección. ¡qué suerte tenemos!

Por todo el tronco
del árbol desmochado,
serrín fresco


El uso exacto de la palabra para representar la imagen exacta. En este caso, una más que siempre evidente poda, queda reflejada por el haijin en apenas un polvo de serrín ¡ufff!

La vieja carpa...
Ya no asoma la boca
en el estanque


Viejo… estanque… ¡cómo no recordar! Todo queda abierto. Podemos imaginar, suponer… pero este estanque no es de una rana, es ya de la vieja carpa. El haijin es deslumbrado por lo cotidiano, por lo que deja de serlo

Roca cortada.
De los hierbajos cuelgan
racimos de hielo


Roca-hierbajos en contraposición. Y los racimos de hielo: ¡qué acertada construcción para esa imagen que ya todos tenemos en la cabeza! Extraordinario

Ya no nieva;
gotea en el alcorque
un nido vacío.


Suena a urbano este haiku, aunque alcorques también los hay en el campo, claro. Y además un nido. Ni nido el ni el haijin suelen prodigarse por la ciudad, pero en esta ocasión, a mí me lo evocan. Y me gusta, y mucho

Día lluvioso.
Al fuego la tetera
lanza un silbido


Un haiku “de interior” pero lleno de elementos: agua fuego y tierra pueden adivinarse en él, desde bien tempranito y sin salir de casa. Una golosina prpia de la haijin

antes del sol
el farol en el charco
junto a la luna


Tantos elementos de los que “en verdad”, tangible, sólo está el charco. El sol no está aún, y farol y luna son meros reflejos. Para el gran haijin, todos importantes para enmarcar esta gran imagen. felicidades

Ya no es el mismo
el terreno baldío-
luz del ocaso
.

El listón anda alto este mes. ¿Quién podría reparar en un terreno baldío? ¿Quién se pararía además luego a escribir sobre él? ¿Quién además lo vería varias veces y de forma distinta según la luz? Pues eso, sencillamente un HAIJIN

Contra mis piernas
fugaz y áspero el roce
de una langosta


Aparece el yo, pero para decir finalmente que una mísera langosta en un haiku, es mucho más importante que un yo. ¡qué bueno!

Por el pico
de la abubilla muerta
corre una hormiga


Evoca a los clásicos japoneses y del castellano. El vuelo muerto frente al corretear de la minúscula hormiga. Buen haiku

Se va el invierno.
Los gorriones brincando
sobre la sucia nieve
.

Siempre me digo como esas patitas tan endebles no se parten congeladas con el frío de la nieve. No sólo pueden, sino que además sirven para marcarnos un cambio de estación. ¡casi nada!

Algarabía
los pájaros al alba
y el barrendero.


Pura evocación. En un ambiente urbano, o se es haijin o no se está de humor para caer en esas cosas a esas horas. Naturaleza y cotidianidad en breves palabras. ¡qué forma de llegar!

Tres bajo cero,
ilumina la estancia
un sol intenso


Exacto, claro, directo, sugerente… las características que debe tener un buen …¡haiku! …Y esa contraposición frío-sol


Atardecer
debajo de la hierba
una amapola.


La sorpresa. Debajo de la hierba está la tierra, pero… el haijin nos cuenta su sorpresa. ¿Cómo no imaginar ese rojo entre el verde y sobre el marrón?

sigue la llovizna -
el musgo tierno
en el tronco de ese árbol


No de un árbol. Es de ése (y no otro) árbol. O de cómo saltarse la métrica para no es tropear un buen haiku.

a media sombra
el sonido del río
en la quietud


Me maravilla el primer verso. No a media luz, no. A media sombra, sombra que tiene que ver mucho con la quietud con la que se cierra el haiku. Un ejemplo de cómo redondear y dar consistencia interna a un haiku saliéndose de los estereotipos.

ropa tendida -
a pesar de la lluvia,
sigue tendida


Conviene no saltarse las normas, si no es con audacia y acierto, y al haijin le sobran, Este mes, parece que la gente se sale de su fuerte para demostrar que fuera de él, también dominan. Acostumbrado a las mejores descripciones de costumbres y los campos manchegos, ahora, un bombón en la ciudad.

sonido de hojarasca -
alza el vuelo
la parvada entera


¡qué imagen! Un claro ejemplo de las bondades del haiku: gracias a otros podemos disfrutar de los momentos de la vida que uno no pudo vivir. Muy bueno

Ruido del caño
en la quietud nocturna.
Callan los grillos.


El silencio del agua y el ruido del grillo, al revés en la quietud de una noche. Nos llama la atención lo que suena, como lo que deja de sonar. Todo un haiku.

Tomillo en flor-
La niebla entre aromas
baja del cerro


La magia de la niebla cuando se desplaza, aderezada por los olores del tomillo. ¡como para perderse esta narración!

playa desierta -
el crepitar de espuma
sobre la arena


Al pedazo de haijin le erizan los vellos igual los cláxones de ciudad que la música jazz. Igual el tacto de los pies en la arena, que el crepitar de la espuma de mar al deshacerse. Y tenemos la gran suerte de que nos lo cuenta.

De colores
En un charco de aceite
la luna llena.


¡cuantas veces la luna reflejada en mil sitios! Esta vez en algo tan diferente como en aceite, que además confiere unos arco-iris absolutamente impactantes. Me gusta mucho, ¡qué bueno!
pudo erguirse el potrillo / y hasta las algas / del río están en flor
de Luis Carril

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