Noviembre 2016

Haikus destacados por los participantes del foro
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Mavi
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Noviembre 2016

Mensaje por Mavi » 17/Dic/2016 02:34

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Desde los brócolis
un vuelo de malvices –
Viento del norte

Este es mi haiku favorito de todos los publicados en el buzón este mes. Es de Gorka. No soy capaz de comentarlo, por eso abre mi selección.



Rayo en la noche;
la cabra tensando
su propia soga



"Hay una grieta en todo, así es como entra la luz", dice un verso eterno de Leonard Cohen. Se raja el cielo y se tensa la soga y, más allá de analogías visuales obvias, este haiku muestra la crueldad a la luz de esa grieta. No es su propia soga, no, es la soga con la que un ser ha privado a otro de la posibilidad de buscar refugio. Haiku cruel donde los haya, enorme haiku que ha venido firmado por Barbarroja.




El canto débil
de un grillo en la hojarasca -
Nubes rosáceas



Un superviviente en la hojarasca. Un grillo que -porque está vivo- hace lo que hacen los grillos: canta, dice Gorka. Pero este canto ya no es el mismo. Es lo que queda del chirrido a mediados del otoño: un tono apagado de sí mismo. Entonces viene a dejarnos boquiabiertos la comparación interna de este haiku: cómo toma el haijin este sonido débil y lo eleva con sus ojos hasta el cielo, hasta esas nubes donde el rojo también se debilita.



Nubes rojizas -
El chirriar de los grillos
desde un herbazal



Otro punto del mundo, otro haijin. El rojo se intensifica en las nubes y los grillos hacen lo que hacen: chirrían, dice José Luis Vicent. Y el chirrido es algo vivísimo, maduro, que conecta con las nubes poniéndolo todo a vibrar en esa hora incendiaria del crepúsculo. Al leer estos dos haikus entiendo que nunca voy a acabar de sorprenderme por la capacidad que tiene el haiku de guardar para siempre todos los aspectos, todos los matices, todo el universo.



Viento en los olmos...
un pajarillo trepador
come del suelo



El viento mueve el follaje de los olmos y una criatura cuyo hábito es trepar come del suelo. ¿Qué hace que abandone su seguridad y baje a alimentarse en un lugar más expuesto? Quizá han caído semillas, quizá alguna oruga, algún bichico sorprendido por el zarandeo... El caso es que el pájaro se ha bajado del tronco... y de nuestras expectativas. Y Mary Vidal sabe que hay que contarlo. Porque lo real rebosa el vaso de nuestras clasificaciones y el haiku recoge con amor cada gota de mundo rebosado.



Grazna un cuervo -
El sonido de un brócoli
en la boca del toro



Un haiku auditivo que tiene que decirse a través de una parábola visual: Cuervo-brócoli-toro. Pero ¿de dónde vienen al haiku de Gorka estos seres? Del sonido, sólo del sonido que hacen, emana su realidad para el haiku. No puede renunciarse nunca a expresar lo que ha llegado al ser, al aware, por esta vía, así sea el mismísimo silencio de la mariposa al comer* o el sonido del brócoli crujiendo y cambiando en la boca de un toro.



yerbajos de otoño...
se aleja el canturreo
del ciclista


Hace un tiempo comprendí qué tienen en común los haikus que más me han gustado a lo largo de casi 26 años de lectura. Los hay compasivos y crueles, mu-i, mu-kigo, feístas... y, sin embargo, comparten una característica: todos me hacen sentir que un haiku es, sobre todo, un espacio donde deseas quedarte, un lugar donde podrías vivir (y morir llegado el momento). Este haiku de Mercedes es así: habitable. Recuerda los deliciosos haikus descriptivos de Nishiguchi Sachiko en los que la vida simplemente transcurre. El canturreo que se aleja una mañana apacible de otoño. El rocío en unos humildes hierbajos. Poca cosa parece y, sin embargo, esta mujer puede aquí tender su estera.



para una tumba sin flores
los crisantemos
que han sobrado


La flor por excelencia en Japón, la que aquí evoca más los cementerios. Crisantemos sobrantes para una tumba sin flores. No sabemos de quién ha sido el gesto: Kaur no nos lo cuenta. Tampoco sabemos para quién, sólo que es una tumba que no había sido honrada. Se trata de un difunto que ya no llama a nadie, que no tiene fuerza para convocar la presencia y el tributo de alguien. Su debilidad es pacífica pero estremecedora porque habla de la extinción total: una liberación completa pero también la muerte que hay al final de la muerte. Por eso, en el fondo, no es este un haiku de vivos que honran o no a los muertos. Ni siquiera es, en el fondo, un haiku que hable de los muertos amados y de los muertos olvidados. Lo que pasa en él es que alguien nos ha llamado desde el borde de una muerte completa. Y ha recibido una respuesta.


Muchas gracias a todos por vuestros haikus. Echo de menos la presencia en el buzón de haikus de much@s compañer@s a quienes animo a participar.

Felices Pascuas a tod@s.

Esta selección ha sido publicada parcialmente en Facebook: https://www.facebook.com/16948595507365 ... =3&theater

*Chôchô no
mono kû oto no
shizukasa yo

蝶々のもの食ふ音の静かさよ
El sonido que hace la mariposa
cuando come…
¡Es el puro silencio!



El haiku es de Kyoshi y de él dice Vicente Haya, su traductor: "(...) la iniciación en el haiku puede resultar decepcionante para algunos. Porque van a notar cómo paulatinamente sustituyen el sabor edulcorado de las cosas, que es a lo que estamos acostumbrados, por el auténtico sabor del mundo: mariposa, comida, ruido, silencio..."

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