LAS COSAS DE SHIKI-TÔ: CHIYO-NI

Cursos de haiku, conferencias, presentaciones de libros...
Responder
Avatar de Usuario
AGHA
--------------------
Mensajes: 260
Registrado: 02/Abr/2010 20:56
Ubicación: Albacete
Contactar:

LAS COSAS DE SHIKI-TÔ: CHIYO-NI

Mensaje por AGHA »

Entrega 2∛πφ∜6 + 1 28 de diciembre 2025

De nuevo un año más llega el señala-dô día del 28 de diciembre, y los haijines de la AGHA nuevamente (¡cansinos oyes!) queremos compartir estos textos inéditos, homenaje también a nuestro ama-dô y admira-dô Shiki-tô. SIEMPRE lo hacemos desde el mayor cariño, admiración y respeto que los personajes y culturas que se citan nos merecen, pero también con el humor y la irreverencia propia del día.
Vamos ahora con otra biografía que ha vuelto a contar con el apoyo del K.I.G.G.O. (Kommittee of Investigations Gromenauer Grijander O’Condemor).
Nota: Shi no lo vas a leer con el acento de Shiki-tô, no lo leas. Otra nota: un 7,6.

Vida y milagros de Chiyor-ni según Shiki-tô

En el 250 aniversario de su muerte, hablaré de la gran Chiyor-ni, una “haijina” fuera de serierrr y con más nombres que el Dioni en búsqueda y captura, por la gloria de mi madre: Chiyor Bō 坊 = de niña, Chiyor Jo 女 = de mujer adulta, Chiyor Ni 尼 = de Monja Budista, Chiyor Fukuda 福田 = su apellido original, Soen 素園 = nombre que se puso de monja y Kaga No Chiyor 加賀… que hay quienes dicen que es por el nombre de su provinciarl de nación (Kaga, ciudad de Matto) pero que komor soy un caballero descendiente de samuráis que hacían pupita, no explicaré la razón verdadera de tan escatológico nombre.
Chiyor nació después de los dolores en 1703 en Matsudō, provincia de Kaga -Matto- (actual prefectura de Ishikawa), en una familia física y moralmente humilde. Su padre, Fukumasuya Rokubē, era artesano y hacía kakemonos (rollos decorativos tan bonitos que al verlorl la gente humanamente decía ¡ah! ké monos), lo que expuso a Chiyor desde pequeña al arte y la caligrafida. A los siete añitos durante una salida al anochecer para observar bandadas de gansos salvajes, improvisó:
primerorrll gansos salvajoides: / escuchar el graznido de todos juntos / é mú melancólicorrr , ¿te das cuen?

Pronto fue acogida como discípula por Aikawaya Sōue-jō, una mujer de gran hamatoma diodenar y más lista que un documental en verso. A los doce años, Chiyor comenzó a estudiar de manera formal con el maestro Hotta Boku en Kanazawa, profundizando en la técnica del haikai y la montura de caballos hacia Bonanzawa. El maestro le decía: ¡relájate físicamente, moralmente!
Con quince añitos, aún más infantil que un chupachups con luz, cuando el célebre poeta Rōgenbō, discípulo de Shikō (a su vez alumno de Bashō -el shicō del vaso le decían-), pasó por Matsudō, Chiyor se presentó ante él para solicitar su guía. Aunque inicialmente fue más basto que un petisui de morcilla, Rōgenbō la sometió a una prueba: componer haikurl sobre el cuco. Tras una noche entera de esfuerzo y más tensa que Rodolfo Langostinorl en una cena de Nochebuena, al amanecer, agotada y oyendo la campana del templo, Chiyor murmuró un poema que impresionó profundamente a Rōgenbō: ¡cuco! ¡cuco! / con estas palabras / el día ha llegado y comentó: tú si que sabes Grijander! Le dijo, ¡hasta luego Lucas! y la animó a seguir su camino, presentándola después al maestro Shikō, figura central de la Escuela de Mino (los diplomas que daban eran etiquetas de Anís del Mino).
Con el paso de los años, Chiyor se convirtió en una joven modesta, aplicada y bien considerada en su comunidad, aunque más desperdiciada que Sofía Loren haciendo de la gallina Caponata. A los diecinueve años, el samurái Fukuda Yahachi, la cor-tejó (dícese de tirar los tejos con el cor-azón) insistentemente. Como era menos romántico que una radiografía de Chuck Norris, Chiyor dudaba por considerarse poco agraciada físicamente, aunque finalmente aceptó el matrimonio, plasmando sus temoresrl en este haikairrrrr:
¿será amargo? / sin saberlo, parto el caqui: / primer juramento

Se trasladó a Kanazawa con su esposo y se integró en el círculo literario del maestro Ōtsuyō, representante de la Escuela de Ise, con quien mantuvorrl buena relación a pesar de ser muy suyō, ¿te das cuen?
Chiyor dio a luz después de los dolores un hijo, Iyaichi, y fue en esta época cuando compusol su haikair más famosorr que refleja su sensibilidad ante la belleza efímerarrrrr apiticán de la naturaleza, ¡jarrr!
capturado mi pozorl / por la florll de asagao, /salgo a pedirr aguarl

Luego vinieron las desgracias. En 1727, tras siete añacos de matrimonio, su esposo Fukuda Yahachi tuvo pupita y amatomas en el fistro diodenár y falleció, dejando a Chiyor más triste que un atlético en una final de champions. Peor aún, poco después, su hijo Iyaichi murió también, dejándola completamente desolada.
Chiyor expresó su dolor en haikais conmovedorelllllllll:
sin niño que me rompa / la pared de papel / ¡es tan fría!

el cazador de libélulas / ¿hasta dónde / habría llegado hoy?


Antonse, su suegrarr y demás familia de su esposo, pensaron en que se casara con el hermano de Yahachi. La bambina les dijo que no quería saber nada del torpedo a peich a guan, tararí que te virrrrrr taluego Lucas, y decidió regresar a Matsudō junto a sus papis en 1728. Dejó un haikairlr alusivo a su renuncia a la vida mundanarlrlrlr.
¡ah, qué calor! / y ni siquiera puedo / ir de rojo

Ya en casita, Chiyor buscó consuelo en la religión. En 1729, pensó ¡pos me meto a monjarlrlrlrr! Llamó al peluquero de Yul Brynner, adoptó el nombre de Soen (Jardín Primigenio) y la gente pasó a llamarla Chiyor-ni.
Chiyor-ni pasó los últimos cincuenta años de su vidarl en una existencia consagradita a la espiritualidad física y psicológica moralmente, la poesía y la pintura (de hecho tenía más pinturas que el neceser de Marujita Díaz). Como en aquella época las mujeres no podían ni replicar y ella sí lo hacía, le llamaron la replicante y antes de fallecer en 1776, a los setenta y tres años dijo:
“¡cobardes! He escrito y leído haikus que vosotros no creeríais. Haikus sin kigo ni kire más allá de Orión y Kioto. He visto flores de asagao brillar en la oscuridad de un pozo y pequeños cazadores de libélulas romper con rayos C el papel del shōji de Tannhäuser y Gromenauer. Todos esos momentos se perderán cual garzas en la nieve y como lágrimas en la lluvia. Es hora de un jisei:
"Contemplando la luna, / me despido de este mundo / respetuosamente."

Y colorín colorado, esto se ha acaba-dô.

Como siempre, ahora unos haikus de Chiyor, primero en la versión que nos dan los traductores occidentales y a continuación en la original de Chiyor:

capturado mi pozo
por la flor de asagao,
salgo a pedir aguar


Realmente escribió:

me cagüen grin pí
y las campanillitas
¡una de solán de cabras plís!

-.-

descansando la mano
de alisarme el cabello,
vuelvo al brasero


Realmente escribió:

metida a monjarr,
con los pelos rapaos
pero calentica cual palillos de un churrerorrrr
-.-

la calabaza
está ya a punto de caer:
viento de otoño


Realmente escribió:

viento de otoñorl:
si te cae una hojita mú bien
pero como te caiga la calabaza te avía

-.-
aunque su tronco sea grueso,
el sauce
sigue siendo el sauce


Realmente escribió:

mujer y poetarrlrlrlr,
pero si hay machismorlrlrl
me caguén sus muelas

-.-

al despedirla,
en el agua cristalina
su reflejo fugaz


Realmente escribió:

táluego Lucas,
que tienes menos reflejos
que un espejo de corcho


-.-

el campesino se va
con su azada al hombro;
hace frío


Realmente escribió:

to el día cavando y ahora esto,
más pesado que el bote de 3 en 1 de MazinguerZ
para hacer la estampita helada

-.-

¡ah, las flores de Kerria!
junto al sauce
el agua se estanca


Realmente escribió:

Kerria japónica, Rosa de Japón, Flor globo o Mosqueta amarilla,
me da iguarlllll:
ese pestazorl del agua estancada, pecadorrr

-.-

pisoteada,
la estera donde se seca el té
desprende un agradable aroma


Realmente escribió:

aún maleducado con la bambina,
te doy sopas con honda
en cultura y saber estar

y…

sin sus graznidos,
las garzas desaparecerían
en el alba nevada


Realmente escribió:

garza, tate mimetizada y callaíca,
que como venga la menetérica
con el fusirrl…

Por ciertorrll, este paisaje es má blaancor que el bigote de Javinchi comiendo miguelitor en la feria de Albacete.
AGHA= Asociación / de la gente del haiku / en Albacete
Responder