Qué fascinante este haiku, Héctor . Baja el sol y bajan los tordos de cabeza amarilla hasta posarse en los juncos. Y este descenso, que implica oscurecimiento, que implica mengua, nos lleva al juncal como dormidero. Tordos que cantan con la última luz. Sus cabezas amarillas cada vez menos visibles. Su canto que va hacia la noche, hacia el sueño.
Feliz día
La verdad es una tierra sin senderos. Jiddu Krishnamurti